martes, 20 de septiembre de 2011

Quetzalcoatl, La Serpiente Emplumada


QUETZALCOATL
La Serpiente Emplumada


Cuentan las Leyendas Mesoamericanas que Quetzalcoatl, fue una deidad maravillosa, quien, al ver la humanidad, no se conformo con dejarla como simple creaciones del zoológico de los otros Dioses, y, sacrificándose, se encarno en forma humana. Con su llegada trajo la luz del conocimiento y del progreso, combatió los sacrificios humanos, porque ellos solo conducirían a la barbarie, y el deseaba que nosotros evolucionáramos. 

Trajo conocimientos como el cultivo del Maíz y otros granos, a pulir la obsidiana, a trabajar el oro, teñir el algodón  Le enseño al hombre astronomía, enriqueció el lenguaje escrito, y mucho mas. Bajo su tutela las ciudades crecieron en salud y prosperidad. 



Quetzalcóatl es el nombre que dieron los pueblos de habla Nahual al Ser Supremo. Se compone de dos raíces: cóatl, ‘serpiente’, y quetzal, ‘ave de plumaje precioso’.La combinación Quetzal-Cóatl contiene los siguientes significados, todos relativos a las funciones de Quetzalcóatl en la teología tolteca: “serpiente con plumas”, “doble precioso”, “ave de las edades”, “gema de los ciclos”, “ombligo o centro precioso”, “serpiente acuática fecundadora”, “el de las barbas de serpiente”, “el precioso aconsejador”, “divina dualidad”, “femenino y masculino”, “pecado y perfección", “movimiento y quietud” (fuente Wikipedia) 

Al ser simbólicamente una serpiente (ser de tierra) con alas, nos habla de una dualidad contrastante, es decir, se convierte en un ser que se vence a si mismo, vence el apego a la tierra para poder volar. Nos habla de nuestra propia dualidad, de seres humanos con cuerpo físico terrenal con un espíritu universal infinito e inmortal.


Leyendo sus cuentos mitológicos, el mensaje es mas claro aun. El quiso hacernos entender que el derramamiento de sangre nada tiene de espiritual y que, ese, no seria el camino para elevarnos. Por el contrario, el nos enseño artes, lenguaje, limpieza. Todo esto necesario para que el ser humano eleve su espíritu y vaya escalando paso a paso a su destinada evolución. 


Los aztecas relacionaban a Quetzalcóatl con Venus, que se puede observar como si fuera una estrella al lado del volcán Popocatépetl durante ocho meses al año, y desaparece otros tres meses; la profecía indica que esta estrella y los dos solsticios en donde se dice que Quetzalcóatl viene a la tierra dos veces al año a traer fertilidad y cosecha, sucederán hasta la segunda venida de Quetzalcóatl.(Wikipedia)

Esto es interesante. De nuevo sale Venus como referente simbólico y mágico de la evolución del espíritu  definitivamente algo que hay que estudiar con mas detenimiento. 

Venus y sus movimientos en el horizonte, fueron de mucha importancia para las culturas mesoamericanas. 


La evidencia de la tabla de Venus en el Codex de Dresde, que data aproximadamente del siglo XII, proporciona una imagen clara del sistema de calendario ritual maya, íntegramente relacionado con la observación de este planeta. Los observadores mesoamericanos del cielo tuvieron en una primera época una compresión precisa del ciclo sinódico de 584 días de Venus, según el planeta pasa por su fases de estrella matutina y vespertina. La tabla de Venus registra 65 de estos ciclos de 584 días; en conjunto, 37960 días. Coincide esto con 146 de las cuentas de 260 días del calendario maya y con 104 años solares de 365 días del pueblo maya. Estos múltiplos exactos dentro del ciclo de Venus elevaban entre los mayas el rango del planeta por encima de cualquier otro. En su salida helíaca (cuando se lo observa por vez primera justamente antes de la salida del Sol), se muestra al dios planeta Quetzalcóatl arrojando las lanzas de sus rayos deslumbrantes y atravesando a sus enemigos. (fuente http://www.mallorcaweb.net/masm/mitven.htm) 


Así que Gracias Quezaltcoatl, hoy en tu día te recordamos.

Fuentes de investigacion:
http://members.fortunecity.es/kaildoc/tenochtitlan/quetzalcoatl.htm
http://www.mallorcaweb.net/masm/mitven.htm
http://visiones-o-profecias.blogspot.com/2009/07/la-serpiente-emplumada.html